El reloj de Fran

Desde que Fran dejó la tierra y antes de las comunicaciones a través de Luz, pasaron en casa cosas que no tenían una explicación lógica “señales” que nos hacían ver que él de alguna forma seguía a nuestro lado aunque nosotros no pudiésemos verlo. Una de las más sorprendentes fue la que paso a contar:

Fran tenía un reloj de plástico sumergible, no lo apeaba (siempre se bañaba con él ya fuera en la playa o en la piscina), era de color negro con algo de azul y amarillo. El citado reloj lo trajo hasta la edad de 14 o 15 años, o sea que en el momento de irse llevaba unos diez años parado, pero como le tenía cariño lo tenía de adorno en una repisa de su habitación. A los dos o tres días de irse me llama mi hermana a la habitación y me dice: ¿Este reloj de Fran funcionaba? Yo le contesto: ¡No!, lleva años parado.

Ella me dice: Pues mira esto, me acerco y veo estupefacta que el reloj estaba funcionando y marcaba la hora exacta que era en aquél momento.

Hoy después de casi cinco años sigue funcionando aunque ahora adelanta unos veinte minutos.

En un vuelo de la mariposa, José Luis le preguntó si era cosa de él que el reloj funcionase, Fran le respondió que sí, pero que tendría que irse parando, aunque de momento sigue funcionando. Me gustaría que algún físico me explicase con que clase de energía funciona, pues hay más de 15 años que nadie le ha puesto una pila.

En el citado” vuelo”

 También se le preguntó como hacían estas cosas pero él nos contestó: “no seáis tan curiosos”.

Esto lo hacen para consolarnos y demostrarnos que viven, solo experimentan un pequeño cambio, como el gusano de seda cuando se transforma en mariposa.

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